jueves, 28 de abril de 2016

RESPONSABILIDAD VERSUS PRETEXTOS Y EXCUSAS

La idea de asumir la responsabilidad por las consecuencias de nuestras acciones no es del todo  popular. Inclusive, es frecuente encontrar personas que se sienten más cómodas entregando su poder a otros con tal de no aceptar su responsabilidad.

Estas personas inventan excusas y  pretextos  o  culpan a otros o a la vida  por sus errores, y  determinan que esa fuerza superior se interpone entre ellos y alcanzar sus sueño. Lo más probable es que  ni siquiera se animaron a intentarlo.
Asombra descubrir que  algunos alcanzar la edad adulta sin reconocer o admitir que hay cosas aun que pueden hacer.

 Evadir la  responsabilidad es negarnos y rechazarnos a nosotros mismos, y al hacerlo estamos  entregando nuestro poder en otras personas, la vida, el azar o  el destino. 

En cambio, si dejamos de echar culpas afuera y reconocemos la responsabilidad por todo lo que sucede en nuestras vidas, crecemos porque la solución proviene de nosotros mismos. Somos capaces entonces  de crear tantas soluciones como necesitamos para tomar el control  de nuestro destino.

A partir de ahí, la consecuencia lógica y natural de asumir la responsabilidad y descubrir los beneficios que esto conlleva,  es  devolver:  acompañando, compartiendo y  guiando a quienes entienden que quieren recorrer ese camino de “darse cuenta” ,y no saben cómo lograrlo solos.