sábado, 29 de julio de 2017

EPÍCTETO LA TENÍA CLARA



Dijo: “Lo que nos perturba no son los hechos, sino como elegimos verlos” 

Podemos decir  que esta frase es una mala noticia para aquellos que prefieren poner la
responsabilidad afuera y victimizarse, y una buena noticia para aquellos que deciden hacerse cargo .





Más allá de  contextos e  historias propias, tenemos a posibilidad de elegir quienes queremos ser frente a eso que ocurrió y no puedo cambiar.Tenemos cero porciento de control sobre lo imprevisto, el asunto es cómo elijen algunos   “leer” eso que ocurrió y cómo deciden vivirlo. Los preconceptos y juicios  rápidamente emiten  conclusiones  “tranquilizadoras” que rara vez  se cuestionan. Por ejemplo, perdí mi empleo. Y la conclusión rápida es  para empezar:  a mi edad seguro ya no consigo otro. Se potencia con: estoy viejo, seguro hay otros candidatos mejores,etc.

Elegimos, reforzamos y comunicamos  todos los conceptos que nosotros mismos elegimos.
¿Entonces, quiero cambiar en serio o voy a manipular la realidad para seguir en este proceso delástima mia y de mi comunidad?
Cuánto antes nos responsabilizamos de la realidad, antes comienzan los nuevos diálogos, lospedidos de ayuda y podemos entender qué necesitamos… porque la vida sigue y no quiero máseso que me trajo hasta acá.

Capaz que si lo niego no existe… pero el malestar sigue. ¿ Y qué es que no estoy viendo o no quiero ver?  ¿Y si me escapo? Cuidado, nuestra huída libera espacios que ocupa el miedo. Le  concedemos ese espacio.  

Frente a la pregunta ¿qué hago para cambiar?  Te propongo que te preguntes
¿Qué estás dejando de hacer y en qué colaborás vos con esto que sucede? 
¿Acaso cada cosa que pasa requiere que haga algo?
¿ Quien dijo que TENGO  que hacer algo? ¿ Y si  primero paro, siento y pienso? ¿Y si pido ayuda?

Asumo la responsabilidad de alejarme del pretexto para  generar una respuesta diferente. Las excusas tienen el costo de ubicarnos en el rol de víctima impotente e incompetente., cuando hacerse cargo marca la diferencia y comienza la transformación.